lunes, 7 de diciembre de 2015

CAPÍTULO 1: PETRÍSCOLE


Asumió Petríscole que su fin último era poseer a Poder. Se dio cuenta que al quitar todas las capas, sólo quedaba Poder, con su prepotencia y su despotismo, desnudo, con un gran pene. Y sólo quería que le penetrara hasta hacerse uno y fundirse en un éxtasis de amor egoico. Estuvo tiempo ciego por Éxito. Es que Éxito era mucho Éxito, se la ponía bien dura cuando conseguía dominarlo.  Sin embargo no podía resistirse a Amor, era su pecado más grande, serle infiel al tremendo de Éxito con el inestable e irracional de Amor. Tanto tiempo cegado por la magia de estos dos, y ¡joder, que craso error de Petríscole! En esencia sólo deseaba a Poder. Se podría decir que a Amor y Éxito los quería en términos de dominancia unilateral. A poder lo quería con todo su esplendor, con sus venas hinchadas y sus respiraciones fuertes y entrecortadas, quería cada pelo y ansia de escupitajo, lo deseaba y ansiaba tanto que no le importaba morir por él. 
Petríscole, cegado por la inminente luz de la verdad, enmudeció.





(Continuará...)

No hay comentarios: